lunes, 9 de noviembre de 2009

Mis primeros 100...¡¡¡



COMO PARTE AL POST NUMERO 100...HE AQUI UN PEQUEÑO EXTRACTO DE UNA NOVELA QUE ESTOY ESCRIBIENDO ADEMAS DEL LIBRO DE PARALELO 27 QUE ES DE OTRO TIPO DE LITERATURA. NADA TIENE QUE VER ESTA NOVELA CON EL OTRO LIBRO QUE TRATA MAS QUE NADA DE UN TRABAJO DE INVESTIGACION.
YA ESCRIBI OTRO PEQUEÑO FRAGMENTO, LO HICE APENAS ESTA MAÑANA ANTES DE SALIR A TRABAJAR, PUES COMO MUCHOS SABEN, HA COMENZADO LA EPOCA DE FRIOS Y LLENOS DE NOSTALGIA PARA SU SERVIDOR; Y EN VERDAD ES UNA DE LAS EPOCAS QUE MAS ME GUSTAN, YA QUE ES LA QUE MAS ME INSPIRA PARA RELIZAR MIS TRABAJOS LITERARIOS.


...Fue una tarde lluviosa, y en realidad no lo esperaba. Con su dejo de sapiencia a saberse motivado en un devenir de locuras dentro de mi mente, se allego mas como un hondo vacio de motivaciones plueriles de pensamiento. Asi no lo esperaba, asi fue y sin mas me abandono.

--Lo siento mucho Alejandro.

Fue una vez mas la palabra que escuchaba de manera tan repetida en mi vida; encontrandose contra mis deseos, se fusionaba como un nuevo elemento, que a las veces se veia como algo que ya existia en mi diario recordar. No era nuevo este sentir. Era mas que nada, algo que no deseaba se diera nuevamente entre mis continuos pesares por vivir, dentro de una existencia tan apocrifa, como vacia de compañia.
Y la lluvia retumbo a la lejania, acompañandose con los relampagos e invitandome al refugio de cualquier lugar.

Un cafe, en una esquina se veia como lo mas certero; aunque eso no importaba de verdad. Podia incluso quedarme ahi, parado en la misma calle, ocultando mis lagrimas bajo la misma lluvia que me hacia huir de mis vacios temporales, con su contradictoria ironia que acomplejaba lo de ya por si complejo. Que era mas facil, parecer un frio instrumento del destino o ser parte de una infinisima sensacion de saberse desmotivado por los cambios climaticos despues de tu adios.

--Perdoname, no es algo que yo deseara hacerte.

Repetías entre lagrimas, mismas que no entendia si tanto era tu anhelo dejarme ir. Partir que mas daba para ti, y cortar a rajatabla lo que animicamente me aligeraba la pesadumbre de saberme vivo.




y brincandome un poco, les dare parte del inicio de la misma novela...espero les guste y ya saben que espero sus comentarios...
Orales..ya son 100 post..¡¡¡


Mario, no comprende porque me siento asi.
Pero hoy, regreso y se que volveré a verla Volveré a mirar aquel lindo pueblecito, caminare también por sus calles que me llevan más allá de los recuerdos. Sobre todo, que me lleva a los recuerdos más queridos, los más deseados, escondidos con los pasos que no llegare a andar de nuevo en mi vida. Ni siquiera, ese tiempo volverá. Y hoy, me duele caminarlo.

---Porque me miras así?

Mario calla. De hecho no habla, tan solo me mira tras el volante de su autobús. Ese camión de trote cansado, único sustento de su último pasado.

---Es que, no sabes nada?
---Nada de que? ---le pregunto.

Niega con la cabeza. Luego, comienza a hablarme; mas aunque lo escucho con atención, nada de lo que dice me parece claro. Así, poco a poco, sus labios parecen no decir nada, aun pronunciando parecen quedos. Pero, son mis oidos los que han decidido dejar de escuchar; esto no puede ser cierto y nada cercano a la verdad.


---Lo siento mucho Alejandro, lo siento de verdad…

“ Como cuando va a llover, te llega el olor a tierrita mojada; así sintió mi alma cuando todo terminaba.
Entonces la noche se volvió de un cielo agreste, mi sueño palideció y mi agonía fue larga. Cuando mis ojos, imposibles de cerrarse, trastornados pedían poder soñar.
Pero, tu recuerdo me hacia compañía, se eculebraba entre mis sienes, de tanto en tanto como en llama podía bailar; a veces queriendo apagarse, para nuevamente renacer después de un falso acaecer.
Y yo miraba la vela, cansado, ojeroso; y a la de un tanto obseso por no apagar tu recuerdo en mi.
Dos cosas eran seguras. El amanecer pronto llegaría, el sueño cobraría la deuda al desvelo. Pero, la otra, tu amor, nunca lograría. Era ya posibilidad perdida.
Lo único seguro es la muerte, dicen y dicen.
Que gran verdad, aun mas certera que mi realidad; que ya anuncia que te alejas de nuevo de mi…”



lunes, 2 de noviembre de 2009

Resultados...¡¡¡

Había una vez, en un pueblo, dos hombres que se llamaban Joaquín González.
Uno era sacerdote, el otro... un pobre taxista.

Quiere el destino que los dos mueran el mismo día. Entonces llegan al cielo, donde les espera San Pedro.
-¿Tu nombre? .....- pregunta San Pedro al primero.
- Joaquín González.
- ¿El sacerdote?
- No, no;...yo era.... taxista.
San Pedro consulta su planilla y dice:
- Bueno, te has ganado el Paraíso. Y por lo tanto,.... Te corresponden estas túnicas de seda con hilos de oro y esta vara de oro con incrustaciones de rubíes. Puedes pasar.
- Gracias,.... gracias... - dice el taxista.
Pasan dos personas más, y luego le toca el turno al otro Joaquín, quien había presenciado la entrada de su paisano y homónimo.
- ¿Tu nombre?
- Joaquín González.
- ¿El sacerdote?
- Síiiiiiiiiiiiiiiii.
- Muy bien, hijo mío. Te has ganado el Paraíso.
Te corresponde esta bata de poliéster y esta vara de plástico.
El sacerdote dice:
- Perdón,.... no manches,... pero... debe haber un error...... ¡Yo soy Joaquín González,... el sacerdote!
- Sí, hijo mío,..... te has ganado el Paraíso,... te corresponde la bata de...
- ¡No,...no.... no puede ser! Yo conozco al otro señor, era un taxista, vivía en mi pueblo, ¡era un desmadre como taxista! Se subía a las aceras, chocaba todos los días, una vez se estrelló contra una casa, conducía muy mal, tiraba los postes de alumbrado, se llevaba todo por delante¡¡¡.
¡¡Yo me pasé cincuenta años de mi vida predicando todos los domingos en la parroquia¡¡¡¡.
¿Cómo puede ser que a él le toque una túnica con hilos de oro y vara de platino y a mí esto?... ¡Debe haber un error!
- No, no es ningún error- dice San Pedro. Lo que pasa es que aquí en el cielo ha llegado la globalización con sus nuevos enfoques administrativos. Nosotros ya no hacemos las evaluaciones como antes.
- ¿Cómo?..... No entiendo...
- Claro, ahora nos manejamos por objetivos y resultados. Mira, te voy a explicar tu caso y lo entenderás enseguida:
Durante los últimos cincuenta años, cada vez que tú predicabas, la gente se dormía; a hhhhh, pero cada vez que el taxista conducía, la gente rezaba y se acordaba de Dios; luego entonces, ¿quién vendía más nuestros servicios?.........el taxista¡¡¡¡
Aquí, Nos interesan resultados, hijo mío...
¡Re - sul - ta -dos!