domingo, 30 de noviembre de 2008

Orion, los tres reyes magos y la navidad

{ La Navidad y el Cinturón de Orión }

Las luces de colores y los anuncios de turrones y juguetes ya han conquistado la estampa de las ciudades. La Navidad ya está (casi) aquí. En la tradición católica, celebramos el nacimiento de Jesús y su adoración por parte de los Reyes Magos. Tanto en Infoastro como en Astronomía Digital hemos tratado el asunto de la Estrella de Belén que supuestamente los guió hacia el portal: El misterio de la estrella de Belén (Marcos Pérez) o Tras la pista de los Reyes Magos y la Estrella de Belén (Jesús Gerardo Rodríguez Flores). Aunque reconozco el valor didáctico de las indagaciones, lo cierto es que intentar dar un marco científico a lo que probablemente solo es un mito (la adoración), no es un alarde de coherencia. De hecho, parecería más interesante indagar sobre los orígenes de ese mito.

Así, resulta curioso conocer que los primeros cristianos no habían consensuado la fecha del Nacimiento. Como escribe Jesús Gerardo:

«En realidad el 25 de diciembre fue oficialmente considerado como la fecha de Navidad por el Papa Julio I hacia el siglo IV por varias razones, entre las que destacaba el restar importancia a algunos ritos paganos que se celebraban en la misma fecha. Por ejemplo las festividades saturnales destinadas a Saturno-Cronos, un antiguo dios romano de la agricultura y la fertilidad; así como las fiestas en honor a Baco. También en la misma fecha los soldados romanos festejaban a Mitra, un dios védico cuyo culto se originó en la India y se extendió por Persia y alcanzó Roma. Mitra al igual que otros patronos de la agricultura experimentaba periódicamente una pasión, una muerte y una resurrección, al igual que las diversas deidades relacionadas con el Astro Rey.»

Hace unos días, gracias a Franjota de Crónicas de Esperantia, vi el siguiente vídeo que da más información sobre esas otras deidades de las que probablemente descienden un buen número de tradiciones cristianas, y que en buena parte tienen a su vez un origen astronómico. Por ejemplo, hacia el 21 de diciembre ocurre el solsticio de invierno, la noche más larga del año, celebrada en muchas culturas. Y los tres reyes magos de la adoración serían nada menos que las tres estrellas del Cinturón de Orión. La argumentación completa, en el propio vídeo:

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